miércoles, septiembre 28

La diagonal de filo oblicuo,
La noche profunda ventosa,
Me empuja a mi y a las hojas.

Dejo la charla última,
El rayo flotante me espera,
Lo monto y me describo zigzageante.

Roto mi geometría,
Orzo a la plaza en esteopada veloz,
Derivo en cuatro y caigo hacia uno.

El tunel simbólico es de marmol,
Respiración agitada,
El símbolo vibra en las esquinas.

Ahora viro, llego, subo,
No hay más que apagado silencio,
La petroquímica quema he ilumina.