lunes, agosto 10

Me encontré con el hacha,
el leñador despierto,
las cuevas sin osos.

El filo intocable y peligroso,
su bárba hecha de hilos densos,
profundas, infinitas.

De acero cubierto de rocio,
de típica camiza, las botas con barro,
piedras y colores grisaceos.

La imagen es de un bosque.
La imagen es de un bosque.
La imagen es de un bosque.

Los castores construyen las represas,
sus colas son vendidas en la ciudad,
sus dientes aplacan los bosques.

 Los hongos, las plantas de castañas,
las turbas pisadas por generaciones hervaceas,
que llegan hasta el fondo, en suceción precámbrica.

Quiero verlo todo y verte con tus botas, ahí.

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