domingo, septiembre 29

La Plata ya no me llena. Todas las calles me parecen vacias o llenas de fantasmas. En cada esquina me revuelven las tripas un pasado, un maraton de historias que fluyen como el aire.
Las gotas me mojan. La tristeza me penetra.
Me encantaría dejar esta ciudad para siempre.,vivir del mundo.
Hasta dónde se prolonga un mismo día?






Ayer aun pensaba por la esperanza.
Ayer ya empezé a vivir por la esperanza.


Dos así, tomados de uno a uno, son como polvo , no son nada.

viernes, septiembre 27




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Cada segundo se vuelve tremendo, hermoso.

     nbsp;    Se flota.br />
 nbsp;&nbsp              nbsp;  Existencia tan sutil.

La cosa que es uno se desplaza por anonimato.br />br />n
bsp;                             Se pedalea,

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小熊

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  Despedirme de una parte grande de mí e ir a buscarte .

 Día a día las cosas van perdiendo el valor, se decoloran , se destiñen. El color de los objetos, de las paredes, de todo, se aleja hasta los vértices puntiagudos y finísimos de la realidad.Y de ellos empieza a emanar una baba espesa que los va cubriendo, que se escurre hacia un abismo desconocido, invisible,. es esta misma baba que se roba sus colores, así como las lágrimas también se roban la felicidad de los hombres y mujeres.
 Y digo que literalmente esto sucede, porque el mundo está en lo sensible humano más que en las piezas de papel que nos narran las estructuras del mundo. El mundo interno es el que gobierna al mundo externo. Es como un gran paladar, y como un gran bocado que deglute al mundo y se prende una luz cargada de significados dentro nuestro. Un luz que a veces lo muestra nítido, y otras como perdido en la neblina.

miércoles, septiembre 25

Lo que no nos mata nos tranforma en esclavos.

sábado, septiembre 14

(Las lámparas atornilladas a la pared
emiten un chispazo de radiación
de tal color naranja antiguo,
y tal blanco resquebradizo en los bordes
que se pliegan llegando a las esquinas,
dejando los bordes en sombras,
como un pergamino de historias ofuscadas.)

Siento el tiempo zumbando,
como un insecto verde metalizado
que vibra su organo a la sombra del rio,
pero yo por ideas, no por oganizmo,
en el sigsag de estas que vagas no quieren resolverse.

Y en eso.
Nada se piensa dos veces,
la máquina se ajusta y continua.
La grasa de la arandelas hacen que la carne se escurra suave
entre el grotesco murmullo de artilleria
que me delata la hora.

Que otorgo y a quien favorezco.

...
A quién voy a esperar a la salida?
De dónde voy a poder salir?
Dónde estarán los lugares?

cuanta seriedad.