martes, octubre 6

Lírica del fin del mundo.

Los oficios se perdieron en el agua. El agua se los llevó. Mientras cargaba los vestigios de queroseno, algunas bolsas de plástico blancas rotas y unos vidrios rotos que podrían haber sido, hace unas pocas horas, botellas rotas. Un yuyo crecía cerca del cordón. Y más bolsas y bolsas de residuos negras se amontonaban junto a un par de cajas de cartón y botellas. (Era evidente lo de que era día, pero las personas a veces no logran develar la imagen cuando la tienen en frente a la nariz., incluso mi psicólogo había dicho una vez que aquello que no interesa en nuestra conciencia nos es invisible). Era de día, unas flores muy amarillas mostraban lo que sólo al caminar se ve: la muchedumbre de amarillo que dan algunas flores silvestres. Barras inmensas de hierro; vías; la “rambla”. Justo pasaba yo para ver la gran fotografía. Mis sensibles pupilas arrebataron la idea de ese mundo que ahora es idea. Y esto de acá es idea. Entonces me doy cuenta. El pasado sólo es pasado porque permanece en el presente como una idea. El futuro sólo es futuro porque permanece en el presente como una idea. Borges decía que el dinero es un abanico de posibilidades infinitas. Yo, en cambio, sostengo que para conseguir dinero uno tiene que gastar su presente en hacer esto y que muchas veces uno gasta el presente en pensar en las muchas posibilidades que el dinero da, mientras trabaja a por él. Y en éste sentido gasta su pasado futuro.
¿Y para qué la complicación sí de tanto pensar, me levanto de la silla y apoyo mi pie sobre un gran mancha de salsa que había derramado horas antes sobre el suelo de madera?.
Bueno., como decía, los oficios se perdieron en el agua. Se los llevaron cuando trajeron el último modelo de televisor a mí casa. Cuando nací, en el año noventa, según sé de historia, dejaron pasar el agua en la represa. Alguien firmó un papel de ceros y ceros. Y el agua arrasó., se llevó todo. Lo bueno es que ahora tenemos buen fútbol.

Siempre perdiéndome. Lírica. Qué es el fin del mundo. Sí nuevamente tengo que hablar de mi pasado (y de qué otra cosa voy a hablar ahora sí lo único que me queda en mi cabeza es un pedazo de años), había compuesto un cuadro, una pintura malísima, pero su nombre era “hombre fumando se jacta de que el futuro era sólo una idea”. En ese momento pensaba que “jacta” significaba darse cuenta de algo. En fin, la idea era el hombre de perfil en plano, el fondo en plano, de su boca salía una gran boquilla que sostenía una de sus manos y de la gran boquilla una humareda de colores con la misma forma e idea de su cabeza. Su futuro era sólo una idea. El humo era el presente que se fuga en la inmediatez. Su cabeza también tenía el humo que provoca que todos los actos sean efímeros. Y sobre esta mal ejecutada escena, el profundo título. El futuro es una idea, y las ideas se manejan en la racionalidad de nuestros tiempos presentes, al mismo tiempo nuestro pasado ha sido lo que moldeo nuestro pensamiento actual, y en ese pasado los lazos invisibles que trajeron nuestro pesado cadáver hasta el ahora fueron ni más ni menos que el ideal de ese tiempo, que en su momento fue también presente.

1 comentario:

  1. "Lo bueno es que ahora tenemos buen fútbol"

    Qué triste.

    Ey, sí!!

    Igual lo debemos haber re.rehablado ese tema. Pero totalmente así.

    Che, te veo en re poquitito :)

    Hace un montón que no hablamos y re.rehablamos una idea. Qué triste.

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