lunes, septiembre 14

La brutal manifestación de esos días
La astuta sinuosidad de las serradas
Laderas de titánicos orbes
Estruendos de piedras al caer
Lejanías de tiempo y de espacios
Florecimiento de manantiales gélidos
La innumerable facciones de globos
escondidos detrás de cada
aparente
inútil substancia de todos los lugares

¿Se justificará?
¿Qué se justificará?
Lo que existe se justifica por sí mismo
Y aquello que es correctamente justificado
Existe.
Los animales se justifican,
Por el hecho de pertenecer,
así también nuestra parte animal lo está.
¿Pero y nuestro humano?
¿Nuestro más adentro humano?
¿Nuestro humano de quemar y crear?
¿De amar-mentir-matar?
¿De guerra, de proyectil, de ciclo,
¿De tortura, de sangre, de símbolo?
¿Se justifica nuestra cárcel de las cosas?
La cárcel del color amarillo es amarillo
Y no del amarillo es color amarillo.
Ni sé sí esta desperdigación de símbolos
Es real., es justificable.
Y ya está el fusil.
Y la muerte.
Pero la muerte es justificativa.
Actuo en obediencia debida de ella,
Mi más predilecta bailarina
Así se desnudan las hojas de los árboles,
Por no decir los días.

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