domingo, julio 5

Estoy pasando un tiempo bastante complicado.
Por un lado está el dilema de saber sí es el arte está bien (aunque nada está bien o mal, sino simplemente que para mí está bien porque a mí me gusta) o sí está equivocado.

Es que no estoy pensando.




Yo me llamo tu tía
y los verdes más verdes
que acorazan los inviernos
se han hecho verdad de diferencia.

Cuando el resplandor calló sobre las terrazas
algo fue deglutido por las uñas
y las horas que se hacen eternas
por lagañas sin descanso que salen de entre nubes boreales.

Mirá para el atardecer
que los grifos del viento se vuelven locos
indocumentados
y esto es en cierto grado funsión de los mismos.


Sí son imágenes que sólo digaban, sí es una imágen hecha en sus socios. Porque es evidente que las palabras no salen de mi boca, sino del más allá de hechos.





Me parece que me comí un chocolate en mal estado.

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