jueves, abril 2

Almendra.

Caida del cielo,
como un botón austero
que permanece sobre su sitio.
Un legajo de antiguos cajones,
de madera de álamo.
Hilos de antiquicima lana del paraguay.
Caja de plata.
Pastillas retraidas en papel
y una chapa vieja
con el nombre de su nieta
que hoy es mi madre.

Caida como un pétalo del malbón.
Sonata vacía
que cuando viro atrás
la escucho en el horizonte.
Amor que despertó
cerca de los arrabales.
De las quintas,
donde hoy fluye el semento,
o el petróleo compacto
y crecieron las casas
de chapas y ladrillos
y las conchillas se desprenden de los muros.
Ni las hiedras lograrán compacionar al tiempo.
Los muros sederán.
Y seremos mundo denuevo.

(Y seremos el karma de los antiguos
un viejo lago en el sur.
Una plaza vacía en invierno.
O quisas nuevamente pastillas,
acomodadas en las últimas estantería de un quisoco.
Lo único que capto es que volveremos.
Y el tiempo nos deshilachará nuevamente.)

1 comentario:

  1. Qué bien Gota...me sorprendiste. Me gusta la gente que sabe expresarse.

    Mis saludos para vos,
    Tinta.

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